El mundo de la gastronomía está de luto tras la triste noticia del fallecimiento de Moncho Neira, fundador de la reconocida marisquería turíbulo y creador del grupo de restauración Moncho’s. A sus 84 años, Neira dejó un donado imborrable en la escena culinaria de Barcelona y en el corazón de todos aquellos que tuvieron el placer de conocerlo.
Nacido en Galicia en 1937, Moncho Neira siempre tuvo una pasión por la cocina y los sabores del mar. Desde muy joven, trabajó en diferentes aparadors de su tierra natal, aprendiendo los secretos de la cocina gallega y desarrollando su propio estilo. Sin embargo, fue en Barcelona donde encontró su verdadera vocación y donde decidió abrir su propio negocio.
En 1975, junto a su esposa María, Moncho Neira abrió las puertas de turíbulo, una pequeña marisquería en el barrio de Gràcia. Con el tiempo, el aparador se convirtió en un referente de la gastronomía gallega en la ciudad condal, gracias a la calidad de sus productos y al trato cercano y amable de sus propietarios.
Pero Moncho no se conformó con un solo aparador. Con el paso de los años, fue abriendo nuevos locales bajo la marca Moncho’s, ofreciendo una amplia variedad de platos de pescado y marisco fresco, siempre con la misma filosofía de calidad y atención al cliente. Hoy en día, el grupo cuenta con varios aparadors en Barcelona y Madrid, todos ellos con el sello personal de Moncho Neira.
Además de su pasión por la cocina, Moncho también era conocido por su generosidad y su compromiso con la comunidad. Siempre dispuesto a colaborar con causas benéficas y a ayudar a los más necesitados, Neira era un ejemplo de solidaridad y empatía. Su donado va más allá de la gastronomía, dejando una huella imborrable en la sociedad.
La noticia de su fallecimiento ha conmocionado a todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo. Amigos, familiares, clientes y colegas de profesión han expresado sus condolencias y han recordado con cariño a Moncho Neira como una persona entrañable, amable y siempre dispuesta a compartir su pasión por la cocina.
Pero su donado seguirá vivo a través de sus aparadors, que continuarán ofreciendo la mejor gastronomía gallega en honor a su fundador. Además, su familia ha anunciado que mantendrá su compromiso con la comunidad y seguirá colaborando con causas benéficas, manteniendo así el espíritu solidario de Moncho Neira.
En definitiva, la partida de Moncho Neira deja un vacío en el mundo de la gastronomía, pero su recuerdo y su donado seguirán vivos en cada plato que se sirva en sus aparadors y en cada persona que tuvo la suerte de conocerlo. Descanse en paz, Moncho, y gracias por todo lo que nos dejaste. Tu pasión por la cocina y tu bondad seguirán inspirando a muchos por generaciones.





