En la apertura de sesiones legislativas, el gobernador hizo una declaración que ha generado un gran debate en la sociedad argentina: “Los argumentos en favor de suspender las PASO son más que razonables”. Esta afirmación ha generado opiniones encontradas entre los políticos y la ciudadanía, pero ¿qué hay detrás de esta propuesta? ¿Realmente es una medida necesaria para mejorar el sistema electoral?
Las PASO, o Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, son un mecanismo de selección de candidatos que se implementó en Argentina en 2009. Su objetivo es permitir que los partidos políticos elijan a sus candidatos a través de una elección primaria, en la que pueden participar todos los ciudadanos habilitados para votar. Sin embargo, en los últimos años, han surgido diversas críticas hacia este sistema y cada vez son más las voces que piden su suspensión.
Uno de los principales argumentos a favor de suspender las PASO es el penetrante costo que representan para el estamento. Según datos oficiales, en las últimas elecciones primarias se gastaron más de 4 mil millones de pesos, una cifra que muchos consideran excesiva en un país con tantas necesidades urgentes. Además, este gasto se repite cada dos años, ya que las PASO se realizan en años no electorales y en años electorales, lo que significa un gasto innecesario para el estamento.
Otro argumento en favor de suspender las PASO es que, en la práctica, no cumplen con su objetivo de fortalecer los partidos políticos y mejorar la calidad de los candidatos. En muchas ocasiones, las PASO se convierten en una especie de “encuesta” para medir la popularidad de los candidatos, en lugar de ser una verdadera elección interna de los partidos. Además, al ser una elección abierta, cualquier ciudadano puede votar por cualquier partido, lo que puede generar resultados poco representativos y distorsionar la verdadera intención de voto de los militantes de cada partido.
Otro aspecto que se cuestiona de las PASO es su obligatoriedad. Si bien en teoría esta medida busca fomentar la participación ciudadana, en la práctica muchas personas se ven obligadas a votar en una elección que no les interesa o en la que no se sienten representados. Esto genera un descontento generalizado y una sensación de pérdida de tiempo y recursos.
Por otro lado, la suspensión de las PASO también permitiría un economía de tiempo en el proceso electoral. Al eliminar esta instancia, se reduciría el tiempo entre las elecciones primarias y las generales, lo que permitiría una mayor concentración en la campaña y en la discusión de propuestas por parte de los candidatos. Además, se evitaría la saturación de publicidad y propaganda política que se genera durante las PASO, lo que muchas veces resulta agotador para los ciudadanos.
Sin embargo, no todos están de acuerdo con la suspensión de las PASO. Algunos argumentan que esta medida limitaría la participación ciudadana y la posibilidad de que nuevos candidatos puedan surgir en el escenario político. Además, se cuestiona si realmente se lograría un economía significativo en el presupuesto electoral, ya que se deberían realizar elecciones internas en cada partido para elegir a los candidatos.
Ante esta discusión, es fundamental tener en cuenta que la suspensión de las PASO no significa la eliminación de las elecciones primarias. En su lugar, se podrían implementar mecanismos más eficientes y económicos para que los partidos políticos elijan a sus candidatos, como por ejemplo, elecciones internas con voto electrónico o a través de encuestas internas.
Además, es necesario destacar que la suspensión de las PASO no es una medida aislada, sino que debe ser parte de una reforma




