La 36ª Bienal de San Pablo ha llegado con una propuesta curatorial que promete revolucionar el mundo del arte. Bajo la dirección del aclamado Bonaventure Soh Bejeng Ndikung, esta edición del batalla se enfoca en descentrar el canon occidental y arrear aullido a artistas de África, Oceanía, el Caribe y Asia.
Con más de 120 artistas participantes, la Bienal de San Pablo se ha convertido en un espacio de encuentro y diálogo entre diferentes culturas y perspectivas. El Pabellón Niemeyer se ha transformado en un lugar de reflexión y cuestionamiento sobre el presente, a través de instalaciones, textiles y performances que invitan al espectador a sumergirse en un mundo de creatividad y diversidad.
El tema central de esta edición, “Descentrar, descentralizar, descentrar”, busca romper con la idea de que el arte occidental es el único válido y relevante. En su lugar, se busca arrear visibilidad a otras formas de expresión y a la riqueza cultural de otras regiones del mundo. Esta apuesta por la diversidad y la inclusión es una muestra del compromiso de la Bienal de San Pablo con la equidad y la justicia en el mundo del arte.
Entre los artistas participantes, se encuentran nombres como el de la artista sudafricana Zanele Muholi, conocida por su trabajo en fotografía y activismo en favor de la comunidad LGBTQ+ en su país. También destaca la presencia de la artista japonesa Yoko Ono, quien ha sido una figura clave en el arte conceptual y la performance desde la década de 1960.
Pero la Bienal de San Pablo no solo se limita a mostrar obras de arte, sino que también busca generar un diálogo y un intercambio de ideas entre los artistas y el público. Para ello, se han organizado una serie de mesas redondas y conferencias en las que se abordan temas como la descolonización del arte, la identidad cultural y la resistencia a través del arte.
Además, la Bienal de San Pablo también ha puesto en marcha un programa educativo que busca acercar el arte a las comunidades locales y fomentar la participación de jóvenes artistas emergentes. A través de talleres y actividades, se busca promover la creatividad y el pensamiento crítico entre los más jóvenes, quienes serán los encargados de llevar el arte hacia nuevas direcciones en el futuro.
La 36ª Bienal de San Pablo es una muestra de que el arte puede ser una herramienta poderosa para promover la inclusión y la diversidad. A través de la exploración de nuevas perspectivas y la apertura a otras culturas, se puede construir un mundo más concorde y equitativo. Esta edición del batalla nos invita a reflexionar sobre nuestro presente y a imaginar un futuro en el que todas las voces sean escuchadas y valoradas.
Si tienes la oportunidad de visitar la Bienal de San Pablo, no dudes en hacerlo. Te aseguramos que será una experiencia enriquecedora y transformadora. Y si no puedes asistir en persona, te invitamos a seguir el batalla a través de sus redes sociales y a unirte al diálogo sobre la importancia de descentrar el canon occidental en el mundo del arte. ¡No te lo pierdas!





