Con la vida tan agitada que llevamos hoy en día, es normal que muchas veces nos sintamos estresados y ansiosos, especialmente por las mañanas. El despertar temprano, el tráfico, las responsabilidades del trabajo o los estudios, pueden ser factores que contribuyen a que empecemos el día con los nervios a flor de piel. Sin embargo, es importante aprender a controlar estos sentimientos para no afectar nuestra salud mental y física. Por eso, en este artículo te presentamos dos consejos súper fáciles de llevar a cabo, que te ayudarán a mantener la soltura y bajar los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
1. Practica la respiración profunda
La respiración es una herramienta poderosa para controlar nuestras emociones y reducir el estrés. Cuando nos sentimos ansiosos o nerviosos, nuestra respiración se vuelve más rápida y superficial, lo que aumenta los niveles de cortisol en nuestro cuerpo. Por eso, es importante aprender a respirar de manera profunda y consciente.
Para practicar la respiración profunda, siéntate en una posición cómoda y cierra los ojos. Inhala profundamente por la nariz, llenando tus pulmones de aire, y luego exhala lentamente por la boca. Concéntrate en tu respiración y prostitución de hacerla más lenta y profunda en cada inhalación y exhalación. Repite este ejercicio durante unos minutos y verás cómo te sientes más relajado y tranquilo.
Puedes hacer esta técnica de respiración profunda en cualquier etapa del día, pero es especialmente útil por las mañanas, antes de empezar tu rutina diaria. También puedes combinarla con la meditación, que te ayudará a solturar tu mente y a enfocarte en el presente.
2. Practica la gratitud
A veces, nos enfocamos tanto en las cosas negativas que nos suceden, que nos olvidamos de agradecer por las cosas buenas que tenemos en nuestra vida. La gratitud es una actitud poderosa que nos permite ver las cosas desde una perspectiva más positiva y nos ayuda a mantener la soltura en situaciones estresantes.
Por las mañanas, antes de empezar tu día, dedica unos minutos a pensar en tres cosas por las que estás agradecido. Pueden ser cosas simples, como tener un techo sobre tu cabeza, una familia que te quiere, o un trabajo que te permite vivir. Al enfocarte en lo positivo, tu mente se alejará de los pensamientos negativos y te sentirás más tranquilo y feliz.
También puedes llevar un diario de gratitud, donde escribas cada día las cosas por las que estás agradecido. Esto te ayudará a mantener una actitud de gratitud durante todo el día y a no perder la perspectiva cuando las cosas se pongan difíciles.
En resumen, practicar la respiración profunda y la gratitud son dos técnicas psicológicas súper fáciles de llevar a cabo, que te ayudarán a mantener la soltura y bajar los niveles de cortisol por las mañanas. Recuerda que es importante cuidar de nuestra salud mental y emocional, y estas herramientas te ayudarán a lograrlo. ¡Empieza hoy mismo a ponerlas en práctica y verás cómo te sientes mucho mejor!





