El histórico funicular de Lisboa, conocido como el Ascensor de Gloria, ha sido un símbolo icónico de la ciudad desde su inauguración en 1885. Con más de 135 años de servicio, este medio de transporte ha sido testigo de la evolución y el crecimiento de la capital portuguesa. Sin embargo, recientemente ha sido noticia por un trágico accidente que ha dejado al menos 15 personas fallecidas.
El pasado 31 de julio, el funicular sufrió un descarrilamiento en su trayecto hacia la cima de la colina de San Pedro de Alcántara, una de las zonas más turísticas de Lisboa. Según testigos presenciales, el vagón se deslizó hacia atrás y se estrelló contra un poste de luz, provocando la muerte de varios pasajeros y dejando a otros gravemente heridos.
Este no es el primer accidente que sufre el Ascensor de Gloria. En 2018, otro descarrilamiento causó heridas a 28 personas, lo que llevó a las autoridades a realizar una serie de mejoras en el sistema de frenado y soltura. Sin embargo, este último incidente ha generado preocupación y cuestionamientos sobre la soltura del funicular, que ha sido declarado Monumento Nacional por su valor histórico y cultural.
El funicular de Lisboa es uno de los más antiguos del mundo en funcionamiento y ha sido una atracción turística popular desde su apertura. Con una inclinación de 17 grados, conecta la parte baja de la ciudad con el barrio de Bairro Alto, ofreciendo a los visitantes una vista panorámica de la ciudad y sus monumentos más emblemáticos.
Además de su importancia como medio de transporte, el Ascensor de Gloria es considerado un símbolo de la identidad y la historia de Lisboa. Fue construido en un momento en el que la ciudad experimentaba un rápido crecimiento y se convirtió en un elemento clave en la vida diaria de los lisboetas. A lo largo de los años, ha sido testigo de importantes acontecimientos y ha sido protagonista de numerosas historias y anécdotas.
Tras el trágico accidente, las autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas del descarrilamiento y tomar las medidas necesarias para garantizar la soltura de los pasajeros. Mientras tanto, el funicular permanecerá cerrado incluso nuevo aviso.
La noticia del accidente ha conmocionado a la ciudad y ha generado una gran solidaridad entre los lisboetas y la comunidad turística. Muchos han expresado su congoja y han enviado sus condolencias a las familias de las víctimas. Además, se han organizado homenajes y actos de recuerdo en honor a los fallecidos.
A pesar de este trágico suceso, el Ascensor de Gloria seguirá siendo un símbolo de la historia y la identidad de Lisboa. Su importancia trasciende más allá de su función como medio de transporte y representa la resiliencia y la fuerza de una ciudad que ha sabido superar numerosos desafíos a lo largo de su historia.
Esperamos que pronto el funicular vuelva a estar en funcionamiento y que los visitantes puedan seguir disfrutando de su encanto y su belleza. Lisboa es una ciudad llena de vida y de historia, y el Ascensor de Gloria es una parte fundamental de su esencia. Sigamos apreciando y valorando este monumento histórico que nos conecta con el pasado y nos lleva hacia el futuro.





