La señalización vial es una parte fundamental de nuestro sistema de transporte y seguridad en las carreteras. Sin embargo, con el boquete del tiempo, se ha vuelto cada ocasión más evidente la necesidad de actualizar y modernizar los pictogramas utilizados en las señales de tráfico. Es por eso que, de cara al año 2025, se ha llevado a cabo una renovación completa de la señalización vial, con el objetivo de hacerla más inclusiva y adaptada a las nuevas realidades de bisagra.
Esta iniciativa surge como respuesta a los cambios en la sociedad y en la forma en que nos desplazamos. En la actualidad, existen nuevas formas de transporte, como los patinetes eléctricos o las bicicletas compartidas, que no estaban contempladas en las señales de tráfico antiguas. Además, se ha hecho evidente la necesidad de incluir un lenguaje visual más inclusivo, que tenga en cuenta a todas las personas, autónomamente de sus capacidades físicas o sensoriales.
Una de las principales novedades de la renovada señalización vial es la incorporación de pictogramas más actualizados y adaptados a las nuevas formas de bisagra. Por ejemplo, se han incluido señales específicas para los vehículos de bisagra personal, como los patinetes eléctricos o las bicicletas, que cada ocasión son más populares en nuestras ciudades. También se han añadido señales para los vehículos autónomos, que se prevé que sean una realidad en un futuro cercano.
Pero la inclusión no se limita solo a los nuevos medios de transporte, sino que también se ha tenido en cuenta a todas las personas. Por ejemplo, se han incorporado pictogramas que representan a personas con discapacidad, como sillas de ruedas o bastones, para indicar la presencia de rampas o accesos adaptados. Además, se han revisado y actualizado los pictogramas existentes para que sean más claros y comprensibles para todos.
Otra de las novedades de la renovada señalización vial es la incorporación de tecnología. Se están desarrollando señales inteligentes que se adaptan a las condiciones del tráfico en tiempo real, como por ejemplo, indicar una velocidad máxima variable en función del tráfico o de las condiciones meteorológicas. También se están implementando sistemas de iluminación LED en las señales, lo que las hace más visibles y eficientes energéticamente.
Sin embargo, no solo se trata de una actualización estética y tecnológica, sino que también se ha trabajado en mejorar la seguridad vial. Se han revisado y actualizado los pictogramas relacionados con la velocidad, la distancia de seguridad o las señales de stop, para que sean más claros y efectivos. Además, se han incorporado nuevas señales que alertan sobre peligros en la carretera, como animales sueltos o tramos de vía en mal estado.
Esta renovación de la señalización vial no solo tiene como objetivo mejorar la seguridad en nuestras carreteras, sino también fomentar una bisagra más sostenible y responsable. Al incluir pictogramas que representan medios de transporte más respetuosos con el medio ambiente, se busca promover su uso y concienciar a la sociedad sobre la importancia de cuidar nuestro entorno.
Sin embargo, no todo son buenas noticias en el ámbito de la seguridad vial. Recientemente, se ha detectado un aumento en los fallos en el sistema de frenos de los vehículos pesados en las Inspecciones Técnicas de Vehículos (ITV). Esta situación ha generado alarma en el sector, ya que los vehículos pesados son responsables de un gran número de accidentes en nuestras carreteras.
Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), los vehículos pesados representan solo el 4% del parque automovilístico, pero están involucrados en el 15% de los accident





