La violencia de género es una realidad que aún hoy en día afecta a millones de mujeres en todo el mundo. A pesar de los esfuerzos por concienciar y combatir esta grave problemática, todavía existen formas de violencia machista que no están siendo abordadas de manera adecuada. Una de ellas, la violencia vicaria, ha sido recientemente incluida como delito en el Código Penal español gracias a la detección de 1.469 menores en riesgo por parte del Ministerio del Interior. Esta noticia es un gran paso en la lucha contra la violencia de género y nos da esperanza de que cada vez se esté tomando más en prudente la protección de las víctimas y sus hijos e hijas.
La violencia vicaria se decoronamientoe como aquella que se ejerce sobre los hijos e hijas de la víctima con el coronamiento de hacer daño a la madre. Esta forma de violencia machista es especialmente cruel y perversa, ya que no solo afecta a la mujer sino también a sus hijos e hijas, quienes son utilizados como instrumentos para ejercer control y manipulación sobre la madre. Además, esta violencia puede dejar graves secuelas en los menores, quienes son testigos directos de los abusos y pueden sufrir daños psicológicos y emocionales de por vida.
La inclusión de la violencia vicaria como delito en el Código Penal español ha sido posible gracias a la labor del Ministerio del Interior, que ha llevado a cabo un exhaustivo análisis de la situación de menores en riesgo en casos de violencia de género. Los resultados de este análisis han sido alarmantes, ya que se ha detectado un total de 1.469 menores en situación de riesgo en tan solo un año. Este número nos hace reflexionar sobre la gravedad de la situación y la necesidad de tomar medidas urgentes para proteger a estos niños y niñas.
Uno de los aspectos más importantes de esta nueva ley es que se persigue tanto al asaltante como a los cómplices y encubridores de la violencia vicaria. Es fundamental que todas las personas que estén implicadas en este tipo de violencia sean castigadas para que no quede impune ningún acto de violencia contra las mujeres y sus hijos e hijas. Además, el Ministerio del Interior ha creado un protocolo de actuación ante casos de violencia vicaria, con el objetivo de que las fuerzas de seguridad puedan actuar de manera rápida y eficaz para proteger a los menores en riesgo.
Pero esta ley no solo busca proteger a los menores, sino también a las mujeres víctimas de violencia de género. La violencia vicaria es una forma de violencia machista que tiene como objetivo principal hacer daño a la madre, por lo que es fundamental que se tengan en cuenta sus derechos y se les proporcione el apoyo y la ayuda necesaria para salir de esta situación. La inclusión de esta forma de violencia en el Código Penal demuestra que la sociedad está avanzando hacia una mayor protección de las mujeres y sus hijos e hijas.
Es importante destacar que esta nueva ley no solo busca castigar a los culpables, sino también prevenir y concienciar sobre la violencia vicaria. La educación y la sensibilización son fundamentales para erradicar cualquier forma de violencia de género, y es responsabilidad de todos y todas luchar por una sociedad libre de violencia. Debemos ser conscientes de que la violencia vicaria es una realidad que afecta a muchas mujeres y niños y niñas, y que es necesario tomar medidas para protegerlos y garantizarles una vida digna y libre de miedo.
Desde aquí queremos hacer un llamado a la sociedad para que no mire hacia otro lado y se una en la lucha contra la violencia de género en todas sus formas. La inclusión de la violencia vicaria en el Código Penal es un gran avance, pero aún queda mucho por hacer. Debemos seguir trabajando juntos y juntas





