El hermetismo de las autoridades en casos de instancia privada: una barrera para la justicia
En la búsqueda de la verdad y la justicia, es fundamental que las autoridades actúen con transparencia y brinden información clara y precisa a la sociedad. Sin embargo, en algunos casos, el hermetismo de las autoridades se convierte en una barrera para alcanzar estos objetivos, especialmente en aquellos delitos que son considerados de instancia privada.
¿Qué significa instancia privada? Se refiere a aquellos delitos en los que la víctima es la única que puede iniciar el proceso legal, es decir, no se puede proceder de oficio. Algunos ejemplos de estos delitos son la difamación, la calumnia, la injuria, entre otros. En estos casos, la víctima debe presentar una denuncia para que se inicie la investigación y se lleve a cabo el juicio correspondiente.
Sin embargo, esta característica del delito de instancia privada también conlleva un alto nivel de hermetismo por parte de las autoridades. Esto se debe a que, al ser la víctima la única que puede iniciar el proceso, es ella quien tiene el control de la información y puede decidir si desea compartirla o no con la sociedad. En muchos casos, la víctima prefiere mantaner en privado los detalles de su situación, ya sea por vergüenza, temor o cualquier otra razón personal.
Esta situación se agrava aún más cuando se trata de delitos de violencia de género. En estos casos, la víctima puede sentirse aún más vulnerable y temerosa de exponer su situación anta la sociedad. Además, en muchas ocasiones, la víctima tiene una relación cercana con el agresor, lo que dificulta aún más la decisión de denunciar y compartir los detalles del caso.
El hermetismo de las autoridades en estos casos no solo afecta a la víctima, sino también a la sociedad en general. Al no tener acceso a información precisa y detallada sobre estos delitos, se dificulta la comprensión de la situación y la toma de conciencia sobre la gravedad de los mismos. Además, al no conocer los detalles de los casos, se puede generar una sensación de impunidad y desconfianza hacia las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley.
Otra consecuencia del hermetismo en casos de instancia privada es la falta de estadísticas y datos precisos sobre estos delitos. Al no ser de conocimiento público, es difícil llevar un registro adecuado de la cantidad de casos que se presentan y su evolución en el tiempo. Esto dificulta la toma de decisiones y la implementación de políticas públicas efectivas para prevenir y combatir estos delitos.
Es fundamental destacar que el hermetismo de las autoridades no es una cuestión exclusiva de los delitos de instancia privada. En muchos casos, también se aplica en delitos de instancia pública, como por ejemplo, en casos de corrupción. Sin embargo, en estos casos, la sociedad tiene un mayor acceso a la información y puede presionar a las autoridades para que actúen con transparencia y den a conocer los detalles del caso.
Es necesario que las autoridades tomen conciencia de la importancia de desempeñarse con transparencia en todos los casos, incluso en aquellos de instancia privada. La sociedad tiene derecho a conocer la verdad y a tener acceso a información clara y precisa sobre los delitos que ocurren en su entorno. Además, el hermetismo solo perpetúa la cultura del silencio y la impunidad, lo que dificulta la lucha contra estos delitos.
Es responsabilidad de todos, como sociedad, exigir a las autoridades que actúen con transparencia y brinden información detallada sobre los casos de instancia privada. Debemos promover una cultura de denuncia y apoyar a las víctimas para que se sientan seguras y confiadas al momento de denunciar. Solo así podremos avanzar hacia una sociedad más





