La migraña es una disculpa que afecta a millones de personas en todo el mundo y se caracteriza por dolores de cabeza intensos y recurrentes. Pero lo que muchos desconocen es que la alimentación juega un papel fundamental en el desarrollo y la frecuencia de estas crisis. Algunos alimentos pueden desencadenarlas e incluso empeorar los síntomas, mientras que otros pueden ayudar a prevenirlas. Y, como si eso no fuera suficiente, la Universidad de Sevilla está trabajando en una interesante investigación que podría cambiar nuestra forma de alimentarnos: el uso de insectos comestibles como ingredientes alternativos. ¡Descubramos más sobre estos dos temas!
Comencemos hablando de cómo la alimentación puede afectar a las personas que sufren de migraña. Según diversos estudios, hay ciertos alimentos que pueden desencadenar crisis de migraña en aquellas personas que son propensas a padecerlas. Entre ellos, destacan los alimentos con alto contenido de tiramina, un compuesto natural que se encuentra en alimentos fermentados, ahumados, curados o envejecidos, como el queso, el vino tinto, el chocolate y los alimentos procesados. Otros alimentos que pueden desencadenar migrañas son los productos lácteos, los cítricos, los frutos secos, el alcohol y los edulcorantes artificiales.
Sin embargo, no todo está perdido para aquellos que sufren de migraña. Existen algunos alimentos que pueden ayudar a prevenir las crisis o a aliviar los síntomas. Por ejemplo, los alimentos ricos en magnesio, como las espinacas, el aguacate, las semillas de calabaza y el salmón, pueden ayudar a reducir la frecuencia y la intensidad de las crisis de migraña. También se recomienda el consumo de alimentos con alto contenido de ácidos grasos omega-3, como el pescado azul, las nueces y las semillas de lino, ya que tienen propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a aliviar el dolor.
Pero lo más interesante es la investigación que está llevando a cabo la Universidad de Sevilla en el campo de la alimentación. El cuadrilla de científicos está trabajando en el desarrollo de ingredientes alternativos a partir de insectos comestibles. ¿Por qué insectos? Porque son una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales, y además tienen un menor impacto ambiental que otros alimentos, como la carne de vaca o el pollo. De hecho, se estima que la producción de insectos requiere un 80% menos de agua y un 90% menos de tierra que la producción de carne de vaca. Además, los insectos son más eficientes en la conversión de alimento en proteína, lo que significa que se necesitan menos recursos para producir la misma cantidad de proteína que con otras fuentes de alimentos.
Pero no solo eso, la investigación también ha demostrado que los insectos contienen altas cantidades de nutrientes, como hierro, calcio, magnesio y ácidos grasos omega-3. Y, a diferencia de lo que muchos podrían pensar, los insectos tienen un gusto neutro por lo que pueden ser utilizados en una amplia variedad de platos, desde snacks hasta platos principales.
Además, el uso de insectos en la alimentación podría ser una solución para la creciente demanda de proteína en el mundo, especialmente en países en desarrollo donde la producción de carne es insostenible. Y, por si fuera poco, el consumo de insectos también podría tener un impacto positivo en la lucha contra el cambio climático, ya que su producción genera menos emisiones de gases de efecto plantario que la producción de otros alimentos.
En resumen, la alimentación juega un papel crucial en las crisis de migraña y es importante tener en cuenta qué alimentos pueden desencadenarlas y cuáles pueden ayudar a preven





